8o. Dom Ord Ciclo C desp Pentecostés (Id=355)

Antífona de Entrada

El Señor fue mi apoyo: me sacó a un lugar espacioso, me libró, porque me ama.

[Misa]

Se dice "Glorira".

Oración Colecta

Oremos:
Concédenos tu ayuda, Señor, para que el mundo progrese, según tus designios, gocen las naciones de una paz estable y tu Iglesia se alegre de poder servirte con una entrega confiada y pacífica.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Liturgia de la Palabra

Primera Lectura

No alabes a nadie antes de que razone

Lectura del libro del Eclesiástico 27, 5-8

Al agitar el cernidos, aparecen las basuras; en la discusión aparecen los defectos del hombre en el horno se prueba la vasija del alfarero; la prueba del hombre está en su razonamiento. El fruto muestra cómo ha sido el cautivo de un árbol; la palabra muestra la mentalidad del hombre. Nunca alabes a nadie antes de que hable, porque esa es la prueba del hombre.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 91

¡Qué bueno es darte gracias, Señor!

¡Qué bueno es darte gracias, Dios altísimo, y celebrar tu nombre, pregonando tu amor cada mañana y tu fidelidad, todas las noches!
¡Qué bueno es darte gracias, Señor!

Los justos crecerán como las palmas, como los cedros en los altos montes; plantados en la casa del Señor, en medio de sus atrios darán flores.
¡Qué bueno es darte gracias, Señor!

Seguirán dando fruto en su vejez, frondosos y lozanos como jóvenes, para anunciar que en Dios, mi protector, ni maldad ni injusticia se conoce.
¡Qué bueno es darte gracias, Señor!

Segunda Lectura

Nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
15, 54-58

En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: "¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.
¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: "Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo", sino adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano.
No hay árbol bueno que produzca frutos malos, ni árbol malo que produzca frutos buenos. Cada árbol se conoce por su frutos. No se recogen higos de las zarzas, ni se cortan uvas de los espinos.
El hombre bueno dice cosas buenas, porque el mal está en su corazón; y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal está en su corazón, pues la boca habla de lo que está lleno el corazón".

Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, Aleluya.
Iluminen al mundo con la luz del evangelio reflejaba en su vida.
Aleluya.

Evangelio

Lo que rebosa del corazón, lo habla la boca

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas 6, 39-45

En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: "¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.

¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: "Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo", sino adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano.
No hay árbol bueno que produzca frutos malos, ni árbol malo que produzca frutos buenos. Cada árbol se conoce por su frutos. No se recogen higos de las zarzas, ni se cortan uvas de los espinos.
El hombre bueno dice cosas buenas, porque el mal está en su corazón; y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal está en su corazón, pues la boca habla de lo que está lleno el corazón".
Palabra de Dios

[Misa]

Gloria a ti, Señor. Se dice "Credo".

Oración de los Fieles

Celebrante:
Invoquemos, queridos hermanos y hermanas, a Dios Padre todopoderoso y pidámosle que venga en ayuda de su pueblo y lo socorra en sus necesidades:
A cada petición se responde: Te rogamos, Señor, óyenos.

Pidamos al Señor presente en la Iglesia, que la vivifique y la haga agradable a sus ojos, para pueda alabarlo con los ángeles del cielo, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.

Oremos por los que tienen autoridad en el mundo, que su gobierno sea justo para que la tranquilidad de la Iglesia y el bienestar de todos los pueblos, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.

Oremos por los que viven lejos de su hogar, por los que están de viaje y por todos los que se encuentran en peligro, para que Dios les envíe sus ángeles y los proteja de todo mal, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.

Oremos por el pueblo aquí reunido, para que el Señor perdone nuestras culpas, nos revele su luz y nos conceda proclamar con valentía el nombre de su Hijo, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.

Celebrante:
Escucha, Señor, nuestras oraciones y haz que la palabra que resuena en tu Iglesia como fuente de sabiduría y norma de vida, nos ayude a comprender y amar a nuestros hermanos, para que nunca seamos jueces presuntuosos, sino portadores de bondad y de paz.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Que este pan y este pan y este pino que tú mismo nos das para ofrecértelos nos ayuden, Señor, convertidos en el Cuerpo y Sangre de tu hijo, a conseguir el premio de la felicidad eterno.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Historia de la salvación

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque de tal manera gobiernas a tu Iglesia, que en todo lugar y en cada momento, le proporcionas lo que más conviene. No cesas, en efecto, de asistirla con la fuerza del Espíritu Santo, para que, confiada siempre a ti en el amor, ni abandone la plegaria en la tribulación, ni deje de darte gracias en el gozo, por Cristo nuestro Señor.
Por eso,
unidos a los coros angélicos, te aclamamos, llenos de alegría:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho, entonaré himnos al Dios altísimo.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Alimentados con los dones de la salvación, te pedimos, Padre de misericordia, que por este sacramento con que ahora nos fortaleces nos hagas un día ser partícipes de la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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